

En un contexto donde algunos sectores cuestionan la necesidad de intermediarios en las contrataciones públicas, el superintendente de seguros, Julio César Valentín, afirmó que los corredores de seguros son “indispensables” para el buen funcionamiento de la industria aseguradora y para la protección efectiva de los asegurados.

El funcionario respondió a quienes plantean que el Estado podría prescindir de los corredores. Según explicó, esa decisión podría generar serios desafíos operativos, especialmente en instituciones públicas de gran tamaño.
“Imaginen una entidad estatal con 7,000 empleados enfrentando 20 siniestros entre accidentes y enfermedades”, ejemplificó. A su juicio, pocas instituciones cuentan con personal especializado y suficiente capacidad técnica para gestionar de forma ágil y eficiente cada reclamación.

Más que vender pólizas, Valentín enfatizó que el trabajo del corredor va mucho más allá de la simple venta de una póliza e indicó que son acompañantes permanentes del asegurado.








