


Economistas reunidos en un foro sobre el futuro de Cuba consideraron que una eventual transición política en la isla requerirá profundas reformas económicas, importantes esfuerzos por parte de la población y un amplio respaldo financiero internacional para impulsar la recuperación del país.
Durante el encuentro, expertos señalaron que la experiencia de varios países de Europa del Este demuestra que es posible abandonar modelos económicos centralizados y avanzar hacia sistemas basados en el mercado, la propiedad privada y una mayor apertura económica.
Los analistas sostuvieron que este proceso implicaría ajustes significativos, entre ellos la reestructuración de empresas estatales, cambios en el mercado laboral y la implementación de mecanismos destinados a reducir las desigualdades que puedan surgir durante la transformación.
También advirtieron que Cuba enfrenta problemas estructurales como el deterioro de sectores productivos, bajos niveles de inversión, escasa capacidad de ahorro, envejecimiento poblacional y una prolongada contracción económica que limita sus posibilidades de recuperación por cuenta propia.
Ante este panorama, varios especialistas plantearon la necesidad de un programa internacional de apoyo similar al denominado “Plan Marshall”, con aportes financieros, tecnológicos y de inversión procedentes de gobiernos, organismos multilaterales y la diáspora cubana.
Asimismo, destacaron que para atraer recursos y recuperar la confianza internacional será necesario impulsar reformas institucionales, fortalecer la seguridad jurídica y garantizar condiciones estables que favorezcan el desarrollo económico y la inversión a largo plazo.









