


Donald Trump afirmó que los recientes ataques de Irán contra aeronaves estadounidenses no influirán en las negociaciones entre ambos países. “No, en absoluto. No, es la guerra. Estamos en guerra”, declaró en una llamada con NBC News, al referirse al derribo de un caza F-15.
El mandatario evitó ofrecer detalles sobre el operativo de rescate que permitió recuperar con vida a uno de los tripulantes, mientras continúa la búsqueda del segundo miembro de la tripulación.
Durante las labores de rescate, helicópteros UH-60 Blackhawk fueron alcanzados por fuego iraní, aunque sus ocupantes no resultaron heridos. En paralelo, un avión A-10 Warthog se estrelló cerca del estrecho de Ormuz; su piloto logró eyectarse, ingresar a espacio aéreo kuwaití y se encuentra a salvo bajo custodia estadounidense.
En un solo día, se reportó la caída de un F-15, un A-10 y daños a helicópteros, en un contexto que intensifica la confrontación militar entre ambos países.
El derribo del F-15 marca un punto crítico dentro de la operación denominada Furia Épica, impulsada por Estados Unidos en coordinación con Israel. Días antes, Trump había advertido que actuaría “con dureza” frente a Irán.
El conflicto ha dejado miles de muertos en territorio iraní, incluyendo altos mandos y figuras del aparato estatal, según reportes oficiales. Mientras tanto, las negociaciones para un acuerdo nuclear continúan sin avances claros. Mediadores señalaron que los intentos de alto el fuego se encuentran en un “punto muerto”, con desacuerdos persistentes entre ambas partes.
Las tensiones también han impactado los mercados globales, especialmente por la situación en el estrecho de Ormuz, afectando el precio del petróleo y el costo de bienes esenciales.









