Trump suspende temporalmente sanciones contra Rusia alegando “interés nacional”

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó una orden ejecutiva para suspender temporalmente la aplicación de varias sanciones previstas por el Congreso contra Rusia, al argumentar que la decisión responde al “interés nacional” estadounidense.
La medida, anunciada este viernes por la Casa Blanca, afecta una legislación promulgada el pasado 18 de septiembre y bautizada con el nombre del fallecido senador republicano Lindsey Graham, que busca endurecer las restricciones económicas contra Moscú y limitar los recursos que contribuyen a financiar su guerra contra Ucrania.
La orden ejecutiva establece exenciones temporales para determinadas sanciones contra personas y entidades vinculadas al Gobierno ruso, así como para restricciones financieras y comerciales y aranceles aplicables a productos de Rusia y de algunos países que compran sus hidrocarburos.
Las sanciones anteriores siguen vigentes.
La decisión de Trump no elimina las sanciones que Washington había impuesto previamente a Rusia mediante otras órdenes ejecutivas.
Según la información divulgada, las exenciones permanecerán vigentes hasta que el presidente o el secretario de Estado, en consulta con el secretario del Tesoro y el representante comercial de Estados Unidos, determinen la adopción de nuevas medidas.
La orden también delega en varias dependencias gubernamentales la aplicación de las disposiciones de la legislación que continúan vigentes.
Acuerdo energético con Moscú
La decisión se produce después de que Washington autorizara temporalmente las operaciones comerciales con diésel de origen ruso hasta el 7 de abril de 2027, incluida su importación a Estados Unidos, pese a las sanciones existentes contra Moscú.
El pasado 9 de octubre, Trump anunció que había alcanzado un acuerdo con el presidente ruso, Vladímir Putin, para el suministro de diésel a los mercados internacionales, con el propósito de contribuir a reducir los precios de la energía y los combustibles.
El mandatario estadounidense afirmó que Rusia entregaría inicialmente más de 300,000 toneladas de combustible y que posteriormente suministraría cantidades adicionales, condicionadas, en parte, al estado de sus refinerías.
Críticas por el impacto en la guerra de Ucrania
El entendimiento ha generado cuestionamientos de legisladores de los partidos Republicano y Demócrata, quienes advierten sobre sus posibles consecuencias para la presión económica que Washington mantiene sobre Moscú.
Los críticos sostienen que los ingresos obtenidos por Rusia mediante la venta de combustibles podrían contribuir a financiar la guerra contra Ucrania. En contraste, la Administración Trump defiende la necesidad de contener los costos energéticos y aliviar los precios para los consumidores.
La suspensión temporal de determinadas disposiciones abre así un nuevo capítulo en el debate sobre el equilibrio entre los objetivos económicos de Estados Unidos y su política de presión contra el Gobierno ruso por la guerra en Ucrania.











