Que el turismo suba la loma
De enero a agosto, el país recibió más de ocho millones y medio de visitantes. Otro récord. Pero, ¿cuánto de esa riqueza llega a la loma, al campo, a la gente de a pie?
En agosto, casi la mitad de los que llegaron en avión aterrizó en Punta Cana. El sol y la playa siguen mandando.
Por eso aplaudimos al Infotep. Su directora, Maira Morla, anunció formación en ecoturismo, turismo de montaña, economía circular y manejo de desechos sólidos. ¿Para qué?
Para que las comunidades vendan, con calidad, lo que tienen: su río, su sendero, su cocina, su historia.
Y hay con qué. De ocho centros en el 2020, el Infotep pasó a 67 centros en 19 provincias. Abrió el hotel-escuela de Sabana de la Mar, la Gabriel Escarrer Juliá en Punta Cana y, en agosto, la Guarocuya en Barahona. La formación hotelera ya no vive solo en el Este.
En Monción forma a las mujeres del casabe, ese pan taíno que la Unesco declaró patrimonio de la humanidad.
Pero formar no basta. La casabera necesita crédito, el guía, caminos y la loma necesita que se cumpla la Ley 225-20 de residuos, para que el nuevo turismo no deje basura en el barro.
Celebramos la apuesta. Y seguiremos insistiendo: que el turismo suba la loma, sí… pero que la riqueza se quede arriba, en manos de la mujer que hace el casabe y del joven que guía el sendero.











