


El Gobierno de Venezuela confirmó la reapertura inmediata del espacio aéreo comercial con Estados Unidos, luego de varias semanas de cierre. El anuncio fue realizado por el Departamento de Prensa Presidencial, que indicó que la decisión se produce tras contactos directos entre autoridades de ambos países, en un contexto marcado por fuertes tensiones políticas y militares recientes.
Según la información oficial, la medida se concretó “tras una conversación telefónica entre la presidenta encargada de la República Bolivariana de Venezuela Delcy Rodríguez y su homólogo estadounidense, Donald Trump”, realizada este jueves 29 de enero. La reapertura permitirá restablecer los vuelos comerciales entre ambos territorios, suspendidos desde noviembre pasado por decisión del Gobierno estadounidense.
En una nota de prensa, el Ejecutivo venezolano señaló que el restablecimiento del tránsito aéreo busca facilitar el traslado de pasajeros de manera directa. “Este anuncio marca un hito en la agenda bilateral, priorizando la conectividad y la movilidad de los ciudadanos bajo un marco de cooperación mutua”, indicó Prensa Presidencial, manteniendo el mismo mensaje difundido desde Miraflores.
Caracas afirmó que, mediante el diálogo diplomático, se alcanzó un entendimiento que permitirá a venezolanos y estadounidenses viajar “de manera directa y segura”, lo que abriría una nueva etapa en las operaciones aéreas internacionales entre ambos países.
Más temprano, el presidente Donald Trump informó sobre la decisión durante una reunión de gabinete. “Acabo de hablar con la presidenta de Venezuela, [Delcy Rodríguez] y le informé que vamos a abrir todo el espacio aéreo comercial sobre Venezuela. Los ciudadanos estadounidenses podrán viajar a Venezuela en breve y estarán seguros allí”, expresó el mandatario.
La reapertura ocurre después de la ofensiva militar lanzada por EE.UU. el pasado 3 de enero, que afectó a varias regiones venezolanas y culminó con el traslado forzoso del presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, a Nueva York.
Caracas calificó esos hechos como una “gravísima agresión militar” y reiteró que su soberanía debe ser respetada por la comunidad internacional.








