


Un balance preliminar sobre la actuación de los cuerpos de seguridad indica que, durante los primeros cuatro meses del año 2026, al menos 65 personas han perdido la vida en incidentes que involucraron a agentes de la Policía Nacional. La mayoría de estos hechos han sido calificados oficialmente como "intercambios de disparos", de acuerdo con los datos extraídos de los reportes de criminalidad y el seguimiento de registros periodísticos locales. Esta cifra pone de manifiesto la frecuencia de los enfrentamientos armados en los que se ven envueltos los efectivos durante sus labores de patrullaje y operativos de captura.
El análisis mensual revela que el año inició con una alta incidencia en enero, mes en el que se reportaron 19 fallecimientos en este tipo de intervenciones. Estos casos representaron el 17.3 % de los 110 homicidios registrados en dicho período. Durante el mes de febrero se observó un descenso marginal con 17 muertes documentadas, manteniendo una tendencia que las autoridades monitorean como parte de sus estrategias de control y seguridad ciudadana.
El mes de marzo registró el pico más alto de letalidad en lo que va de año, contabilizándose 21 personas fallecidas en circunstancias de enfrentamiento con la fuerza pública. Este repunte sostenido marca el trimestre como un período de alta intensidad en los operativos policiales. Aunque el informe oficial consolidado correspondiente al mes de abril todavía no ha sido emitido por las autoridades competentes, el seguimiento de la prensa nacional ya contabiliza al menos ocho decesos adicionales en situaciones similares.
Dentro de los incidentes reportados en las últimas semanas, destaca el caso de Christopher Paredes, un individuo que, según los informes policiales, había recuperado su libertad recientemente tras cumplir una condena de cinco años por homicidio. Paredes era objeto de una orden de arresto debido a su presunta implicación en una serie de asaltos perpetrados en diversos sectores de Santiago, lo que motivó el operativo que derivó en el desenlace fatal.
Los operativos policiales que resultan en bajas suelen centrarse en áreas con informes recurrentes de criminalidad. En el caso específico de Santiago, las autoridades han enfocado sus esfuerzos en sectores como Cerro Alto, El Paraíso, Buena Vista, Las Colinas y Tierra Alta, donde se han denunciado múltiples asaltos en la vía pública. La Policía Nacional sostiene que el uso de la fuerza letal se produce generalmente como respuesta a ataques previos por parte de individuos que portan armas de fuego de manera ilegal.
A pesar de las justificaciones oficiales sobre los "intercambios de disparos", diversas organizaciones han cuestionado la falta de informes detallados y el retraso en la publicación de las estadísticas mensuales de abril. La transparencia en estos procesos resulta vital para determinar si se aplican correctamente los protocolos de uso progresivo de la fuerza o si existen excesos que deban ser sancionados por los tribunales de la República.
Sobre el registro de estos incidentes, los informes indican:
Las autoridades se encuentran actualmente procesando los datos finales del mes de abril para ofrecer un informe consolidado que permita evaluar el comportamiento de la criminalidad y la respuesta policial durante el cierre del primer cuatrimestre del año.








