


El abogado Eduard Núñez se refirió este martes a dos temas de actualidad: el manejo de las llamadas “líneas blancas” en comercios del país y el proceso judicial que involucra al fiscal Aurelio Valdez, arrestado por presunto soborno en el caso SeNaSa.
En cuanto al expediente judicial, Núñez hizo una distinción clave entre las figuras del “agente encubierto” y el “agente provocador”, señalando que esta diferencia podría ser determinante en el curso del proceso.
“El agente encubierto es legal y no provoca el delito, solo recoge pruebas. Pero el agente provocador sí induce a la persona a cometer el hecho, y eso es ilegal”, explicó.
El jurista indicó que, en escenarios donde se compruebe la actuación de un agente provocador —es decir, que el Estado haya instigado la conducta delictiva— el proceso podría verse afectado. En ese contexto, precisó que aunque una persona haya recibido dinero, esto no necesariamente implicaría una condena.
“No sería inocente, pero podría ser no culpable si se demuestra que hubo provocación”, puntualizó, al tiempo que aclaró que aún no es posible determinar cuál fue el rol real del agente en este caso, por lo que llamó a esperar el desarrollo de la investigación.”
Explicó que una empresa puede comercializar exclusivamente productos de marca propia sin incurrir en ilegalidad, siempre que no tenga una posición dominante en el mercado. Sin embargo, advirtió que cuando una compañía sí posee ese dominio, sus decisiones pueden ser objeto de escrutinio si limitan injustificadamente la competencia.
Asimismo, subrayó que aspectos como el registro sanitario son obligatorios para todos los productos, independientemente de su origen o tipo de marca, y no forman parte del debate sobre competencia.









