Cinco factores impulsan la llegada del sargazo

El sargazo continúa ganando terreno en las aguas del Caribe y República Dominicana enfrenta una de las temporadas más intensas de los últimos años, con alrededor de nueve millones de toneladas métricas acumuladas entre enero y junio de 2026 en las aguas de República Dominicana y Puerto Rico.
La cifra, registrada por la Universidad del Sur de Florida, supera los 8.3 millones de toneladas contabilizadas durante el mismo período de 2025 y representa un aumento considerable frente a los 1.2 millones registrados en 2024.
Cucho Carvajal explicó a N Digital que el incremento responde a una combinación de factores ambientales y oceanográficos que modifican las condiciones en las que esta macroalga se reproduce, se concentra y es transportada hacia las costas del Caribe.
El primero es el aumento de la temperatura del mar, que favorece y acelera el ciclo reproductivo del sargazo. El segundo es la acumulación de nutrientes en el océano, que puede favorecer una mayor proliferación de estas algas.
Corrientes y nutrientes favorecen su expansión
El tercer factor son las variaciones en las corrientes marinas, que influyen en la trayectoria de las grandes concentraciones y favorecen su transporte hacia el Caribe.
Carvajal también mencionó la surgencia o afloramiento, un proceso mediante el cual aguas profundas, frías y ricas en nutrientes llegan a la superficie, donde existen condiciones que pueden favorecer el desarrollo de las algas.
- El sargazo que llega a la región está relacionado con el denominado Gran Cinturón de Sargazo del Atlántico, una extensa zona de acumulación entre África y el Caribe.
El viento dirige la macroalga hacia el Caribe
El quinto factor identificado está relacionado con los regímenes de viento superficial. Estos pueden modificar el desplazamiento de las grandes concentraciones y contribuir a dirigirlas hacia el Caribe.
- La llegada masiva de la macroalga representa un desafío que va más allá de la limpieza de las playas, debido a su impacto en los destinos turísticos, los costos de limpieza y los ecosistemas costeros.
En junio, el Ministerio de Turismo informó que mantenía disponibles alrededor de US$9 millones para iniciativas destinadas a enfrentar el problema. Para Carvajal, comprender los factores detrás de su crecimiento permitiría pasar de una respuesta basada en recoger las algas cuando llegan a las playas a una estrategia que permita anticipar su desplazamiento y reducir sus efectos.











