De Camps rechaza denuncia de la ADP sobre libros de historia y atribuye señalamientos a fines politiqueros

El ministro de Educación, Luis Miguel De Camps, rechazó este lunes las acusaciones de la Asociación Dominicana de Profesores (ADP) sobre supuestas tergiversaciones de la historia nacional en los nuevos libros de texto y consideró que algunos de esos señalamientos responden a “fines politiqueros”.
Durante una entrevista en El Sol de la Mañana, De Camps reconoció que los materiales educativos pueden quedar desactualizados con el paso del tiempo y puso como ejemplo libros que utilizó durante sus propios estudios secundarios, elaborados hace décadas.
“Hace unos meses pedí conseguir, y lo logré, unos libros de texto con los que yo estudié en secundaria. Evidentemente, al revisarlos hoy, a la luz de las realidades del día de hoy, son libros que están desactualizados porque tienen ya décadas que se hicieron”, explicó.
A partir de ese ejemplo, el funcionario sostuvo que los textos escolares siempre pueden ser revisados y mejorados. Sin embargo, diferenció ese proceso técnico de las denuncias realizadas con motivaciones políticas.
“Siempre hay oportunidad de mejoras, pero cuando hay un señalamiento de una oportunidad de mejoras con fines politiqueros, tenemos que destacarlo también”, manifestó.
ADP cuestionó contenido de libros
La controversia surgió luego de que dirigentes de la ADP denunciaran que textos de Ciencias Sociales vinculados al programa de libros escolares habrían eliminado o tergiversado contenidos de la historia dominicana, afectando, según el gremio, elementos relacionados con la identidad nacional.
De Camps cuestionó que esas críticas fueran difundidas públicamente sin que, hasta este lunes, el Ministerio de Educación hubiera recibido formalmente el supuesto informe que sustentaría los señalamientos.
“Esta es la fecha que todavía no nos han hecho entrega de ese supuesto reporte”, aseguró.
El ministro señaló que mantiene una comunicación frecuente con la organización magisterial y consideró que presentar acusaciones sin entregar previamente la documentación al Ministerio podría generar preocupación innecesaria entre las familias.
A su juicio, ese comportamiento “pudiera significar un interés de desestabilizar los momentos, de generar ruidos innecesarios y de llevar intranquilidad a la familia dominicana”.
Respalda observaciones de Roberto Cassá
Durante el programa también fue mencionada la respuesta del historiador Roberto Cassá, quien rechazó las acusaciones contra los textos y sostuvo que aparentemente quienes formularon algunos de los cuestionamientos no habían leído los materiales.
De Camps dijo que una posición proveniente de una figura con la trayectoria profesional y académica de Cassá debe ser tomada en consideración dentro del debate.
El ministro insistió, sin embargo, en que el Ministerio está dispuesto a recibir observaciones fundamentadas y realizar los ajustes que resulten necesarios.
“El sistema educativo no le pertenece a un gobierno, no le pertenece a un partido, no le pertenece a un gremio, le pertenece al país”, declaró.
Anuncia consejo editorial
Como parte de las medidas para ampliar la revisión y consulta sobre los materiales educativos, De Camps anunció que durante este año será constituido un consejo editorial que acompañará al departamento editorial del Ministerio de Educación.
El objetivo, explicó, será mantener un proceso permanente de consulta y participación que permita evaluar contenidos y atender dudas sobre los textos utilizados en el sistema educativo.
El funcionario defendió además las iniciativas implementadas para fortalecer la enseñanza de la historia, la Constitución, la moral, la cívica y la identidad dominicana.
Señaló que desde el inicio de su gestión han mantenido contactos con instituciones especializadas y desarrollado proyectos destinados a reforzar el conocimiento de los principales acontecimientos históricos y espacios vinculados a las luchas libertarias del país.
De Camps reiteró que el Ministerio aceptará críticas y propuestas técnicas que contribuyan a mejorar la educación, pero rechazó lo que definió como una “politización electorera o politiquera” del sistema educativo.
“Eso es un acto de irresponsabilidad. No nos vamos a dejar provocar por esas visiones”, afirmó.











