Educación Especial mantiene admisión abierta todo el año y atiende a unos 25 mil estudiantes

Henry Rodríguez Caba, coordinador del Centro Nacional de Recursos para Necesidades Específicas de Apoyo Educativo Olga Estrella, informó este lunes que el Ministerio de Educación mantiene abierto durante todo el año el proceso de atención y admisión de estudiantes con discapacidad, por lo que las familias no tienen que esperar el inicio de un nuevo período escolar para solicitar su incorporación al sistema.
Durante la transmisión especial de El Sol de la Mañana por el inicio del año escolar 2026-2027, Rodríguez explicó que cada vez que una comunidad, institución o autoridad identifica y refiere a un niño con discapacidad, se inicia inmediatamente el proceso correspondiente para determinar los apoyos educativos que necesita.
“El Ministerio de Educación está abierto en el área de educación especial durante todo el año, porque cada vez que la comunidad, una autoridad o una institución nos refiere un estudiante, inmediatamente debe hacerse el proceso de admisión”, explicó.
El funcionario precisó que, aunque en esta época se intensifican las campañas para incorporar a la mayor cantidad posible de estudiantes, la atención no está limitada al calendario de apertura de las clases.
Según Rodríguez, el objetivo es localizar un cupo para el estudiante y vincular desde el principio la atención psicopedagógica con los servicios terapéuticos que pueda requerir.
25 mil estudiantes integrados
Rodríguez informó que aproximadamente 25,000 estudiantes con distintas condiciones de discapacidad se encuentran registrados en los servicios y programas de Educación Especial del Ministerio.
La estructura mencionada por el funcionario incluye 32 centros de educación especial, 22 centros destinados a estudiantes sordos y 132 aulas específicas para la inclusión educativa ubicadas en centros escolares regulares.
Las escuelas de educación especial atienden principalmente a estudiantes con condiciones que requieren mayores niveles de apoyo, como discapacidad múltiple, autismo severo y parálisis cerebral, explicó.
En los municipios y comunidades donde no existe un centro especializado, las aulas específicas sirven también como alternativa para garantizar el acceso de los estudiantes que necesitan esos servicios.
132 aulas para avanzar hacia una inclusión
Rodríguez destacó especialmente el programa de aulas específicas para la inclusión educativa. Actualmente funcionan 132 en todo el territorio nacional y el Ministerio proyecta continuar ampliándolas durante este año escolar.
Estas aulas están instaladas dentro de centros educativos regulares y reciben, entre otros, a estudiantes con trastorno del espectro autista, síndrome de Down y discapacidad intelectual.
El propósito, explicó, es desarrollar progresivamente las capacidades necesarias para que esos alumnos puedan avanzar hacia una mayor inclusión dentro del aula regular.
El período de permanencia depende de las necesidades individuales. Algunos estudiantes pueden realizar la transición en tres o cuatro meses, mientras otros requieren hasta un año.
El Ministerio de Educación establece oficialmente que la Dirección de Educación Especial tiene la responsabilidad de garantizar la inclusión educativa de los estudiantes con discapacidad y de proporcionar los apoyos necesarios para favorecer su acceso, participación, permanencia y aprendizaje dentro del sistema.
Rodríguez explicó que el Centro Nacional de Recursos Olga Estrella tiene como función principal la adaptación, adecuación y adquisición de recursos pedagógicos accesibles para estudiantes con distintas condiciones.
Entre la población atendida mencionó estudiantes ciegos o con baja visión, niños con síndrome de Down, autismo, parálisis cerebral y discapacidades físico-motoras.
El MINERD ha documentado oficialmente que el Centro Olga Estrella trabaja en la creación y entrega de recursos educativos accesibles como parte de la política de inclusión para estudiantes con discapacidad.
522 estudiantes con discapacidad visual
Una situación particular corresponde a los estudiantes con discapacidad visual. Rodríguez explicó que estos alumnos no son separados en centros de educación especial ni en aulas específicas, sino que estudian incluidos en escuelas regulares.
Actualmente, según las cifras ofrecidas en El Sol de la Mañana, el sistema dispone de 63 maestros itinerantes para acompañar a 522 estudiantes con discapacidad visual distribuidos en todo el país.
Esos docentes visitan a los estudiantes y trabajan conjuntamente con los maestros de las aulas regulares para fortalecer su proceso de aprendizaje.
El Centro Olga Estrella también adapta los libros escolares al sistema braille. De esta manera, explicó Rodríguez, el estudiante ciego puede disponer en braille del mismo texto utilizado por sus compañeros.
En el caso de estudiantes con baja visión, los materiales son elaborados en macrotipo, con caracteres de mayor tamaño.
Braille, movilidad y recursos especializados
Además del contenido curricular, los maestros itinerantes trabajan en la enseñanza del braille y en áreas como orientación y movilidad.
Rodríguez explicó que también se emplean herramientas pedagógicas adaptadas para las matemáticas y máquinas Perkins para la escritura en braille.
El Ministerio suministra estos recursos de acuerdo con el nivel educativo y las necesidades del estudiante, mientras que durante los primeros años de primaria se emplean materiales específicos para el proceso inicial de alfabetización en braille.
El modelo oficial del Centro Olga Estrella busca precisamente garantizar que los estudiantes con necesidades específicas de apoyo educativo puedan acceder a recursos adaptados que les permitan participar y permanecer en los centros educativos en igualdad de oportunidades.
Puertas abiertas para las familias
Rodríguez insistió en que una familia que conozca por primera vez estos servicios puede acercarse al sistema educativo aunque el año escolar ya haya comenzado.
Una vez identificado el estudiante, se realizan las evaluaciones y referimientos necesarios y se determina la modalidad educativa y los apoyos que mejor respondan a sus necesidades.
El funcionario sostuvo que la prioridad es evitar que un niño o adolescente quede fuera del sistema por presentar una condición de discapacidad.
Las cifras ofrecidas durante El Sol de la Mañana sitúan actualmente la estructura en unos 25,000 estudiantes registrados, 32 centros de educación especial, 22 centros para estudiantes sordos, 132 aulas específicas para la inclusión, 63 maestros itinerantes y 522 estudiantes con discapacidad visual atendidos mediante acompañamiento especializado.











