


El secretario interino de la Marina de Estados Unidos, Hung Cao, informó este jueves que Washington decidió suspender temporalmente una venta de armamento a Taiwán valorada en 14,000 millones de dólares, con el objetivo de garantizar el abastecimiento de municiones para la campaña militar contra Irán.
Durante una audiencia ante el Subcomité de Defensa del Comité de Asignaciones del Senado, Cao explicó que la medida busca asegurar suficientes reservas de misiles e interceptores, aunque afirmó que el país todavía mantiene existencias “abundantes”.
El funcionario señaló además que las ventas militares al extranjero volverán a activarse cuando la Administración considere que las condiciones son adecuadas.
Asimismo, indicó durante la audiencia que la decisión definitiva sobre la reanudación del acuerdo con Taipéi dependerá del secretario de Guerra, Pete Hegseth, y del secretario de Estado, Marco Rubio.
La suspensión del acuerdo fue adelantada el pasado viernes por la Administración del presidente Donald Trump, coincidiendo con su regreso de una visita oficial a Pekín.
Horas antes de anunciar la pausa en la venta, Trump había declarado en una entrevista con Fox News que Taiwán fue uno de los principales temas abordados en sus conversaciones con el mandatario chino Xi Jinping.
Desde 1979, Estados Unidos mantiene un acuerdo de relaciones bilaterales con Taiwán que contempla la venta de armamento con fines defensivos, marco bajo el cual se han concretado múltiples operaciones durante décadas; la más reciente ocurrió en noviembre pasado y estuvo valorada en 19,000 millones de dólares.
Por otro lado, el senador republicano Mitch McConnell manifestó preocupación por la suspensión, cuestionando el impacto estratégico de la decisión tras escuchar las explicaciones ofrecidas por el Departamento de Defensa.
El Gobierno de Trump defendió la pausa argumentando la situación en Oriente Medio, aunque simultáneamente ha sostenido que la guerra está cerca de concluir, a la espera de un acuerdo con Teherán y bajo un cese al fuego que se mantiene desde hace más de seis semanas.
Aunque la venta de armas a Taiwán se encuentra respaldada por la legislación estadounidense, administraciones anteriores, como la de Barack Obama, también realizaron pausas estratégicas en momentos de tensión diplomática con China.








