


Estados Unidos podría enfrentar un incremento de casos de hantavirus durante el verano debido a los efectos del fenómeno climático de El Niño, según advierten especialistas. Aunque este fenómeno suele asociarse a cambios en las lluvias y las temperaturas, los expertos consideran que también podría elevar el riesgo de contagios de esta enfermedad.
Más lluvias, más roedores
La preocupación radica en que el aumento de las precipitaciones favorece el crecimiento de la vegetación, generando más alimento y refugio para ciertos roedores. Entre ellos se encuentran los ratones ciervo, identificados como los principales portadores del hantavirus en Estados Unidos.
Los especialistas recuerdan que una situación similar ocurrió en 1993, cuando varias zonas del suroeste del país registraron lluvias superiores a lo habitual. Posteriormente se produjo un brote de hantavirus en estados como Arizona, Colorado, Nuevo México y Utah.
Riesgo para la salud
Los expertos temen que las condiciones generadas por El Niño puedan reproducir un escenario similar al registrado hace más de tres décadas. Si esto ocurre, la población de ratones ciervo podría aumentar de manera significativa durante los meses de verano.
Las autoridades recuerdan que la enfermedad puede resultar peligrosa. Sus síntomas iniciales incluyen fiebre, cansancio y dolor muscular, similares a los de una gripe común. Sin embargo, posteriormente puede provocar una grave dificultad para respirar debido a la acumulación de líquido en los pulmones, convirtiéndose en una emergencia médica que requiere atención inmediata.









