


Este jueves, el petróleo intermedio de Texas (WTI) repuntaba un 8.14 %, alcanzando los 80.74 dólares por barril, mientras continúa la escalada del conflicto en Oriente Medio, que comenzó el pasado sábado con los bombardeos de Estados Unidos e Israel contra Irán y la posterior represalia de este país.
A las 13:40 horas (18:40 GMT), el WTI subía 6.08 dólares respecto al cierre del miércoles, cuando terminó en 74.66 dólares por barril. La sesión fue especialmente volátil, ya que los mercados especulaban con la posibilidad de que Estados Unidos brinde apoyo a los petroleros que transitan por el golfo Pérsico, ante el aumento de tensiones bélicas con Irán.
Una de las principales preocupaciones en los mercados es la situación en el estrecho de Ormuz, una vía marítima estratégica que conecta el golfo Pérsico con el golfo de Omán y el océano Índico, y por la cual transita el 20 % del crudo mundial.
Este jueves, la Guardia Revolucionaria iraní afirmó que el estrecho de Ormuz está bajo el control de la República Islámica según las leyes internacionales.
Además, advirtió que los buques que no cumplan con los protocolos establecidos podrían ser atacados o hundidos.
El general de brigada Kiumars Heidari, subcomandante de la Base Jatam al Anbiya, el comando central unificado de las Fuerzas Armadas iraníes, señaló que, conforme a las leyes y resoluciones internacionales en tiempos de guerra, Irán tiene el control de las normas de tránsito por el estrecho de Ormuz.
Por su parte, este jueves, Israel lanzó la duodécima oleada de ataques contra Irán, centrados en objetivos militares, incluidos sedes de la Guardia Revolucionaria y almacenes de armas, según el Ejército israelí.
La portavoz del Gobierno iraní, Fatemeh Mohajerani, denunció que Israel y Estados Unidos siguen atacando objetivos civiles como escuelas, universidades y centros médicos.
Las cifras aún son provisionales debido a las restricciones de acceso, la interrupción casi total de internet y las dificultades para la verificación independiente en el terreno.
El conflicto, con sus consecuencias geopolíticas y económicas, mantiene en vilo los mercados internacionales, especialmente en lo que respecta a la seguridad en las rutas de transporte de crudo.








