


MADRID — En la cuarta temporada de "Bridgerton", Francesca Bridgerton, la hermana recién casada, ha abordado un tema tabú al confesar que no ha podido alcanzar el orgasmo.
En un giro inesperado de la trama, este asunto se convierte en el eje de la historia de Francesca, quien, después de tener relaciones sexuales con su esposo, John Stirling, reflexiona sobre su dificultad para quedar embarazada y descubre la importancia del orgasmo para la concepción.
Este tema no solo es relevante para la serie, sino que pone en evidencia la brecha orgásmica, que se refiere a la diferencia en la frecuencia de orgasmos entre hombres y mujeres. Según la psicóloga y sexóloga Vanesa Falcón, esta brecha se debe a factores sociales, culturales y educativos que no se centran en el placer femenino.
Falcón explica que las mujeres, debido a una educación sexual centrada en el deseo masculino, a menudo no exploran su propio cuerpo ni comunican lo que les gusta. Hablar de sexo y placer con las parejas es fundamental para una sexualidad satisfactoria.
La falta de comunicación, según Laurie Mintz, autora de "Cómo alfabetizarse en clítoris", es una de las principales causas de insatisfacción sexual.









