


El Gobierno de Guatemala impulsa un proceso de fortalecimiento institucional en su Ejército con el apoyo de Estados Unidos, enfocado en prevenir la infiltración del crimen organizado y elevar los estándares de profesionalización de las fuerzas armadas.
La información fue ofrecida por el ministro de la Defensa Nacional, Henry Sáenz Ramos, en una entrevista, donde explicó que la cooperación incluye mecanismos de verificación para garantizar la integridad del personal militar.
Según el funcionario, la colaboración con Estados Unidos permite aplicar evaluaciones con respaldo técnico para detectar posibles vínculos entre miembros del Ejército y estructuras criminales.
“EE. UU. nos ayuda a verificar con prueba científica si los oficiales, especialistas o tropas no tienen relación con el crimen organizado”, indicó.
Guatemala es considerada un punto estratégico para el tránsito de drogas desde Sudamérica hacia Estados Unidos, lo que incrementa la presión sobre sus instituciones de seguridad.
El ministro señaló que, aunque existe presencia de redes vinculadas a cárteles internacionales, el país no enfrenta un escenario de confrontación directa como el de México.
“No hemos tenido todavía, territorialmente hablando, un cártel que sea tan poderoso que combata de tú a tú al Ejército o a la policía”, afirmó.
En las últimas décadas, más de un centenar de miembros del Ejército han sido procesados o vinculados a estructuras criminales, según registros oficiales, lo que ha motivado el fortalecimiento de controles internos.
Las autoridades sostienen que la amenaza del crimen organizado es constante, especialmente en zonas fronterizas, pero sostienen que el país aún se encuentra en una etapa distinta a la de otros territorios de la región.









