


El secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), António Guterres, llamó a acelerar el paso de los combustibles fósiles a las energías renovables y alertó que el mundo enfrenta simultáneamente una crisis energética, agravada por los conflictos en Ucrania y Oriente Medio, y una crisis climática reflejada en el aumento de fenómenos meteorológicos extremos.
Durante su intervención en la Semana de la Acción Climática, Guterres sostuvo que la comunidad internacional continúa lejos de cumplir el objetivo de limitar el calentamiento global a 1.5 grados Celsius respecto a los niveles preindustriales. Según explicó, las políticas actuales solo permitirían una reducción de emisiones del 10 % para 2035, cuando la evidencia científica indica que debe alcanzarse una disminución cercana al 60 % para mantener viva esa meta.
El líder de la ONU exhortó a los gobiernos a aumentar las inversiones en sistemas de almacenamiento energético para facilitar una mayor incorporación de energías limpias a las redes eléctricas y avanzar en la electrificación del transporte y la industria. Asimismo, reiteró que la meta debe ser alcanzar la neutralidad de carbono para el año 2050.
“La independencia energética no puede construirse sobre la dependencia del combustible fósil”, afirmó.
Guterres también reclamó mayores recursos financieros para apoyar a los países en desarrollo durante el proceso de transición energética, garantizar la protección de los trabajadores y regiones dependientes de los hidrocarburos y enfrentar la desinformación relacionada con la ciencia climática.
Ante representantes de gobiernos, empresas y organizaciones de la sociedad civil, el secretario general presentó el Pacto Mundial del Metano, una iniciativa respaldada por 159 países y la Unión Europea, con la que se busca evitar entre 0.1 y 0.2 grados Celsius de calentamiento global hacia mediados de siglo.
El funcionario explicó que el metano es responsable de aproximadamente un tercio del calentamiento global actual y destacó que su reducción constituye una de las estrategias más efectivas para contener el aumento de las temperaturas.
“Una de las vías más rápidas y eficaces para limitar el calentamiento global pasa por reducir las emisiones de metano”, señaló.
La propuesta contempla eliminar fugas y la quema rutinaria de gas en el sector energético, promover sistemas de producción alimentaria con menos emisiones y desperdicios, impulsar prácticas agrícolas sostenibles y fortalecer la captura de metano procedente de vertederos y aguas residuales.
La ONU destacó además que cerca del 80 % del potencial mundial de reducción de este gas se concentra en los países del G20 y sus socios, mientras que el sector de los combustibles fósiles representa el mayor margen para lograr recortes significativos antes de 2030.
Durante la misma actividad, Guterres presentó la Iniciativa de Transparencia Ambiental de la Inteligencia Artificial, mediante la cual instó a las principales compañías tecnológicas a medir y divulgar el impacto ambiental de sus sistemas, incluyendo la huella de carbono, el consumo de agua y el uso del suelo.
Asimismo, pidió a estas empresas comprometerse a operar todos sus centros de datos con energía renovable antes de 2030.
“No más costes ocultos. Es hora de ser transparentes”, expresó el secretario general, quien también reconoció el potencial de desarrollo y progreso asociado a la inteligencia artificial.
Guterres advirtió que el rápido crecimiento de los centros de datos vinculados a esta tecnología implica un elevado consumo de electricidad y agua, cuyos efectos ambientales suelen permanecer fuera de los debates públicos y regulatorios.
Según indicó, la falta de información sobre estos impactos dificulta su supervisión y puede aumentar la presión sobre las redes eléctricas, los recursos hídricos y las comunidades donde operan estas infraestructuras.









