


La exsecretaria de Estado de Estados Unidos, Hillary Clinton, afirmó que no tiene objeción en comparecer públicamente ante el Congreso para hablar sobre cualquier vínculo con el fallecido delincuente sexual Jeffrey Epstein.
Su postura fue expresada este jueves en un mensaje difundido en su cuenta de X, dirigido a legisladores republicanos que impulsan la investigación.
El pronunciamiento de Clinton se produce días después de que ella y su esposo, el expresidente Bill Clinton, aceptaran testificar ante el Comité de Supervisión y Reforma Gubernamental de la Cámara de Representantes. La comparecencia forma parte de la revisión que realiza ese organismo sobre los llamados archivos Epstein.
De acuerdo con lo informado, los términos iniciales de la declaración habían sido acordados con el presidente del comité, el congresista republicano James Comer, representante de Kentucky. Sin embargo, en una etapa posterior se habría añadido el requisito de que la comparecencia fuera grabada en video, lo que generó molestia en la exfuncionaria.
Hillary Clinton reaccionó públicamente y se dirigió de manera directa a Comer con un mensaje contundente: «Detengamos los juegos. Si quieres esta pelea, hagámosla… en público», escribió. En otro mensaje agregó: «Te encanta hablar de transparencia. No hay nada más transparente que una audiencia pública con las cámaras encendidas. Estaremos allí».
La exsecretaria de Estado dejó claro su descontento con la forma en que, a su juicio, se ha manejado el proceso. «Durante seis meses dialogamos de buena fe con los republicanos del Comité de Supervisión. Les dijimos lo que sabíamos, bajo juramento.
Lo ignoraron todo. Modificaron las reglas del juego y convirtieron la rendición de cuentas en un ejercicio de distracción», aseguró Clinton.
Las declaraciones reflejan el clima de tensión entre ambas partes, a pocos días de las fechas previstas para las comparecencias, fijadas para el 26 y 27 de febrero. Hasta el momento, no se ha confirmado si las audiencias finalmente se realizarán de manera pública o a puerta cerrada, lo que mantiene la expectativa sobre el desarrollo del proceso.









