


El juicio por presunta corrupción contra el exministro José Luis Ábalos, antiguo colaborador cercano del presidente Pedro Sánchez, comenzó este martes en Madrid, generando incomodidad en el oficialismo que llegó al poder con promesas de transparencia.
La causa, vinculada a la compra de mascarillas durante la pandemia, se desarrolla en el Tribunal Supremo y está previsto que se extienda hasta finales de mes.
Para Ábalos, la Fiscalía solicita una condena de 24 años de prisión. El exfuncionario comparece junto a su exasesor Koldo García y el empresario Víctor de Aldama.
Durante la audiencia, Joseba García, hermano de Koldo, declaró haber acudido en dos ocasiones a la sede del Partido Socialista en Madrid para recoger sobres con dinero destinados a su familiar.
Pese a estas declaraciones, el partido ha rechazado cualquier vínculo del caso con una supuesta financiación irregular.
También aportaron testimonio por escrito la presidenta del Congreso, Francina Armengol, y el ministro Ángel Víctor Torres, quienes negaron irregularidades en la gestión de compras durante la pandemia.
Ábalos, quien se declaró inocente y se mostró tranquilo en la audiencia, fue titular de Transportes entre 2018 y 2021 y enfrenta cargos por corrupción, malversación, tráfico de influencias y pertenencia a organización criminal.
Por su parte, la portavoz del Gobierno, Elma Saiz, defendió que es la justicia la que debe determinar responsabilidades, evitando pronunciarse sobre posibles dimisiones dentro del partido.
El proceso ha reavivado las críticas de la oposición, que insiste en exigir la renuncia de Sánchez ante las investigaciones que afectan a su entorno político.
El portavoz del Partido Popular, Miguel Tellado, aseguró que la corrupción del PSOE está siendo juzgada y criticó la falta de explicaciones por parte del Ejecutivo.
El juicio coincide con la cercanía de las elecciones del 17 de mayo en Andalucía, donde los socialistas podrían enfrentar un nuevo revés electoral según las encuestas.
Ábalos permanece en prisión preventiva desde noviembre de 2022 y renunció a su escaño a finales de enero.
Según la Fiscalía, los acusados habrían conformado una trama destinada al beneficio personal, utilizando la posición del exministro para favorecer contratos a empresas vinculadas al empresario investigado.
Conversaciones privadas difundidas en medios sugieren intercambios relacionados con dinero en efectivo y otros elementos que han aumentado el impacto político del caso.
Por ahora, la justicia no abordará otras líneas de investigación que involucran a Santos Cerdán, sucesor de Ábalos dentro del partido, quien también es investigado en un proceso paralelo.
Ábalos, García y Cerdán fueron figuras clave en el retorno de Sánchez al liderazgo socialista en 2017, proceso que la oposición ha utilizado para referirse a ellos de forma despectiva.
El presidente del Gobierno enfrenta además otros frentes judiciales: su hermano David Sánchez será juzgado por presunto tráfico de influencias, mientras que su esposa Begoña Gómez.









