


El Papa León XIV visitó este sábado la ciudad de Pavía, en el norte de Italia, donde acudió a la basílica de San Pietro in Ciel d’Oro, templo que conserva los restos de San Agustín. La jornada estuvo marcada por un mensaje a favor de la paz, la reconciliación y la convivencia.
Ante jóvenes, fieles y miembros de la comunidad sudamericana reunidos frente a la catedral de Pavía, el pontífice sostuvo que la transformación de la sociedad comienza por la responsabilidad de cada persona en su propio entorno. “Todos queremos vivir en paz. Es muy importante que nunca perdamos la esperanza”, afirmó.
León XIV recordó una enseñanza atribuida a San Agustín para insistir en que los cambios de época deben empezar por el cambio personal. En ese contexto, lanzó una advertencia directa contra la violencia verbal, los insultos y las conductas que alimentan conflictos sociales.
“Basta ya de palabras de odio, basta ya de insultos, de acoso, basta ya de todas esas cosas que provocan la guerra entre las personas, entre las comunidades y entre los países”, expresó.
El Papa exhortó a los ciudadanos a convertirse en constructores de paz y promotores de reconciliación, colocando el respeto y el diálogo como bases necesarias para una convivencia más estable.
También dirigió un mensaje particular a los jóvenes, a quienes pidió cultivar amistades reales y relaciones duraderas. León XIV subrayó la importancia del contacto humano frente al uso excesivo de la tecnología. “No sólo con las pantallas y los teléfonos, sino en personas”, enfatizó.
Más tarde, el pontífice presidió una liturgia de la palabra en la basílica de San Pietro in Ciel d’Oro, donde centró su homilía en la unidad de la Iglesia y en la necesidad de caminar sin divisiones.
En su reflexión, llamó a las comunidades cristianas a enfocarse en lo esencial de la fe, aun cuando eso implique dejar atrás estructuras o seguridades heredadas. “Lo esencial es vivir con Cristo y difundir su Evangelio”, afirmó.
La agenda de León XIV en Pavía inició con una visita al Centro Nacional de Hadronterapia Oncológica, dedicado a tratamientos especializados contra el cáncer. Allí destacó el acompañamiento de las familias a los pacientes y agradeció la labor del personal sanitario. “Dios no quiere que nadie sufra”, dijo.
Tras concluir su visita a Pavía, el papa continuó su agenda pastoral en Sant’Angelo Lodigiano, donde tenía previsto reunirse con la comunidad de la parroquia de los Santos Antonio Abad y Francesca Cabrini.









