


La Asociación de Jugadores de Béisbol de la MLB (MLBPA) mantiene un rechazo absoluto y firme contra la propuesta de un tope salarial, prometiendo luchar el tiempo que sea necesario. Su director ejecutivo interino, Bruce Meyer, enfatizó la unidad histórica del sindicato para mantener al béisbol como el único deporte principal en Estados Unidos sin esta restricción.
Respecto al posible cierre patronal (lockout) tras el vencimiento del acuerdo laboral el 1 de diciembre, el sindicato no muestra intenciones de ceder ante la presión de la gerencia.
Meyer desestimó los argumentos de la MLB sobre una crisis por disparidad económica, asegurando que el deporte goza de una salud financiera extrema y que el verdadero objetivo de los dueños es reducir los costos laborales para aumentar sus propias ganancias.
El sindicato argumenta que la propuesta de la MLB de dividir los ingresos 50/50 es engañosa y perjudicial para los peloteros. Según los cálculos de la MLBPA, el sistema planteado por la liga reduciría la participación real de los jugadores, estimando que si se hubiera aplicado para la temporada 2026, los peloteros habrían perdido más de 500 millones de dólares.









