


El sector de defensa ruso avanza en el desarrollo de municiones especializadas para enfrentar la creciente amenaza de los drones. La corporación estatal Rostec anunció la creación de un proyectil antidrones con detonación programada, diseñado para mejorar la eficacia contra objetivos aéreos pequeños y municiones merodeadoras.
La nueva munición consiste en un cartucho de 30 milímetros con proyectil de metralla, capaz de detonar en el punto más cercano al blanco. El sistema utiliza datos de la trayectoria de vuelo del objetivo para calcular automáticamente el momento óptimo de explosión, aumentando así la probabilidad de impacto mediante fragmentación.
Según explicó Bekján Ozdóyev, director industrial del Clúster de Armamento, Municiones y Productos Químicos Especializados de Rostec, el proceso se realiza de forma automática:
Este mecanismo permite compensar la dificultad de impactar directamente a drones pequeños y rápidos.

El proyectil está diseñado para ser disparado desde sistemas de artillería de pequeño calibre equipados con el cañón automático 2A42, ampliamente utilizado en fuerzas rusas. Entre las plataformas compatibles se incluyen:
La nueva munición será presentada por primera vez en la Feria Mundial de Defensa 2026, que se celebrará del 8 al 12 de febrero en Riad, Arabia Saudita. La exhibición formará parte del stand conjunto de Rosoboronexport, la agencia estatal rusa de exportación militar integrada en Rostec.
El proyectil antidrones de detonación programada busca aumentar la eficacia contra drones pequeños al hacer estallar la metralla en el punto más cercano al objetivo.









