


La Conferencia del Episcopado Dominicano (CED) lanzó un fuerte llamado de atención a las autoridades y a la sociedad dominicana al denunciar la corrupción en el sector salud, el aumento de la violencia y el deterioro de las relaciones humanas, en su Carta Pastoral 2026 titulada “Renovación y compromiso bautismal, desde una perspectiva sinodal”, difundida con motivo del Día de la Altagracia.
En el documento, los obispos expresan preocupación por lo que describen como un “mundo de relaciones heridas”, señalando que la corrupción administrativa ha tenido consecuencias directas en la dignidad humana. De manera específica, afirmaron que “las manos manchadas por la corrupción” han provocado la muerte de enfermos a quienes se les negó el acceso a medicamentos y tratamientos esenciales.
La jerarquía católica exhortó al sistema judicial a actuar con firmeza y sin privilegios, reclamando sanciones ejemplares contra quienes incurran en prácticas corruptas. A su vez, manifestaron dolor por el incremento de la criminalidad, la inseguridad ciudadana y la violencia intrafamiliar, así como por el impacto del narcotráfico en la juventud.
Los obispos advirtieron además sobre el modelo de desarrollo económico, señalando que el bien común debe prevalecer frente a proyectos mineros que afecten el medio ambiente. Asimismo, alertaron sobre la contaminación por plásticos y el impacto del sargazo en las costas dominicanas.
En el ámbito digital, reconocieron el potencial de las redes sociales, pero criticaron su uso para promover el odio, la desinformación y contenidos dañinos, proponiendo una comunicación basada en la verdad y el respeto.







