


El Gobierno de Pakistán rechazó las acusaciones de Afganistán sobre un supuesto bombardeo contra un centro de rehabilitación en Kabul que habría causado cientos de muertos, y aseguró que sus operaciones aéreas se dirigieron exclusivamente contra instalaciones vinculadas al régimen talibán.
El ministro de Información y Radiodifusión paquistaní, Attaullah Tarar, afirmó que los ataques se ejecutaron con precisión contra infraestructuras utilizadas —según Islamabad— para apoyar a grupos armados afines a los talibanes. También acusó a las autoridades afganas de difundir propaganda para encubrir su presunto respaldo a organizaciones insurgentes en la región.
De acuerdo con el comunicado oficial, los bombardeos se centraron en objetivos militares en Kabul y en la provincia oriental de Nangarhar.
En la capital afgana, Pakistán sostiene que fueron destruidos depósitos de municiones y centros de apoyo técnico, lo que —según argumenta— quedó evidenciado por explosiones secundarias registradas tras los impactos. En Nangarhar, añadió, cuatro posiciones militares talibanes habrían sido alcanzadas.
Por su parte, las autoridades afganas denunciaron que los ataques impactaron un centro de rehabilitación en Kabul, provocando un incendio que dejó unas 400 víctimas mortales. El incidente ha agravado las tensiones entre ambos países, en medio de acusaciones cruzadas por la presencia de insurgentes en la zona fronteriza.
Medios locales también informaron que aviones de combate paquistaníes habrían atacado otros puntos estratégicos de la capital, incluido el palacio presidencial —ocupado por los talibanes desde su regreso al poder en 2021— y el Ministerio de Defensa, entre diferentes instalaciones gubernamentales.
Con información de RT.









