


La revisión periódica de la sección de dispositivos conectados y el cierre de sesiones extrañas son medidas para mantener a salvo fotos, videos, archivos y chats.
La preocupación por la exposición de conversaciones, imágenes y archivos personales ante accesos no autorizados ha llevado a millones de usuarios de WhatsApp a buscar maneras más efectivas de asegurar su privacidad.
El principal riesgo radica en la posibilidad de ser víctima de robo de información, estafas o suplantación de identidad por intrusiones en la cuenta. Por ello, la propia app de Meta sugiere varias medidas concretas para detectar y expulsar dispositivos ajenos, fortaleciendo la protección de los datos almacenados.

Para quienes desean preservar la integridad de sus conversaciones, la revisión frecuente de los dispositivos vinculados y la exclusión de herramientas externas resultan prácticas esenciales.
El método principal para identificar accesos sospechosos se ubica en la opción de “dispositivos vinculados” dentro del menú de configuración.
Para ingresar, es necesario pulsar el ícono de tres puntos, seleccionar la sección correspondiente y examinar la lista de aparatos conectados, como computadoras, tabletas o navegadores.
Si aparece algún aparato desconocido, la plataforma permite cerrar la sesión de inmediato al tocar sobre el nombre del dispositivo y seleccionar la opción “Cerrar sesión”. Además, WhatsApp elimina de forma automática aquellos dispositivos que hayan permanecido inactivos durante 30 días.
En el caso de que algún desconocido logre acceder a la cuenta, WhatsApp aconseja modificar de inmediato la contraseña y activar la verificación en dos pasos para añadir una barrera adicional de seguridad.
Además, los dispositivos vinculados que permanecen sin uso durante más de 14 días se desconectan automáticamente, sumando un resguardo extra para el usuario.
Las ventajas de la función de dispositivos vinculados incluyen la posibilidad de escribir mensajes desde teclados grandes en computadoras, gestionar archivos multimedia y realizar llamadas grupales en la aplicación de escritorio con hasta 32 personas.
Asimismo, este recurso permite usar WhatsApp en diferentes plataformas sin que el teléfono principal esté conectado a Internet todo el tiempo, lo que resulta útil para mantener la comunicación en espacios personales, laborales o académicos.
No obstante, esta función presenta límites importantes: desde un dispositivo vinculado no se puede obtener la ubicación en tiempo real, crear o ver listas de difusión ni interactuar con empresas a través de WhatsApp Flows.
Para agregar un dispositivo, es indispensable escanear un código QR o emplear el número telefónico mediante plataformas oficiales, como WhatsApp Web, la aplicación para computadoras, tabletas Android, teléfonos adicionales o lentes con inteligencia artificial.
Estas soluciones suelen ser creadas por personas ajenas a WhatsApp, carecen de validaciones en materia de protección de datos y aumentan las probabilidades de que la información se utilice con fines maliciosos, tales como el envío de spam o la sustracción temporal y definitiva del acceso a la cuenta.
WhatsApp puede bloquear aquellos dispositivos vinculados mediante aplicaciones no autorizadas, exponiendo las conversaciones privadas y los archivos personales a procedimientos inseguros.
En este sentido, para seguir utilizando de forma segura WhatsApp es necesario supervisar los dispositivos donde está abierta la cuenta y evitar el uso de aplicaciones no oficiales.









