


El precio internacional del petróleo registró un nuevo incremento este lunes, impulsado por la escalada del conflicto en Medio Oriente y la creciente preocupación de los mercados por posibles interrupciones en el suministro global de crudo.
Los futuros del petróleo Brent para julio avanzaron 1.3 % y se cotizaron en 110.71 dólares por barril durante las operaciones asiáticas, en medio del aumento de las tensiones entre Estados Unidos e Irán.
La subida ocurre luego de un ataque con drones que provocó un incendio cerca de la planta nuclear de Barakah, en Emiratos Árabes Unidos. Reportes internacionales atribuyen la ofensiva a Irán y grupos aliados, aumentando la incertidumbre en los mercados energéticos.
El incidente se suma a una cadena de ataques con drones y misiles registrados en las últimas semanas en la región del Golfo Pérsico, especialmente en torno al estrecho de Ormuz, considerado una de las rutas marítimas más importantes para el comercio mundial de petróleo.
En medio de la crisis, el presidente Donald Trump endureció nuevamente su discurso contra Teherán y advirtió que “el reloj está corriendo” para que Irán acepte un acuerdo.
Asimismo, trascendió que Washington e Israel mantienen conversaciones activas sobre posibles operaciones militares adicionales contra el gobierno iraní.
La situación también mantiene bajo presión al mercado energético por el cierre del estrecho de Ormuz, derivado del bloqueo impuesto por Irán desde finales de febrero.
Las restricciones han afectado considerablemente el tránsito de petróleo hacia Asia, aumentando la volatilidad y manteniendo elevados los precios internacionales del crudo.









