


La capital de Haití vivió este miércoles una jornada marcada por bloqueos en varias vías principales. Zonas como Bourdon, Pèlerin y Pétion-Ville amanecieron con barricadas y neumáticos en llamas, afectando el tránsito y la rutina diaria, según reportes de medios locales. La Policía Nacional intervino para despejar las calles y restablecer el paso.
El primer ministro, Alix Didier Fils-Aimé, condenó enérgicamente los hechos a través de un comunicado oficial. “Estas acciones suponen una grave amenaza para la libertad de circulación de los ciudadanos, obstaculizan el funcionamiento normal de las actividades económicas y sociales y amenazan la cohesión nacional”, señaló.
El jefe de Gobierno afirmó que “nadie, bajo ningún pretexto, secuestrará el espacio público en detrimento de la población”, y llamó a la ciudadanía a actuar con responsabilidad. También insistió en que cualquier reclamo debe realizarse dentro del marco legal y respetando el orden público.
Hasta el momento, ningún grupo se ha atribuido la responsabilidad de los bloqueos, que se producen en un contexto político cargado de incertidumbre. Este 2026 es clave para Haití: el próximo 7 de febrero concluye el mandato del Consejo Presidencial de Transición (CPT), mientras que el 30 de agosto están previstas elecciones generales, las primeras en una década.
El Gobierno reiteró su disposición al diálogo, pero también dejó claro que no permitirá acciones que atenten contra la estabilidad social y la libre circulación de los ciudadanos.








