


El economista Mario Báez afirmó este martes que China, Rusia y Estados Unidos tendrán un papel determinante en el proceso de designación del próximo secretario general de la Organización de las Naciones Unidas, debido al poder de veto y a la influencia política que ejercen dentro del Consejo de Seguridad.
Durante una entrevista en El Sol de la Mañana, Báez explicó que no se trata propiamente de una elección, sino de un nombramiento realizado por la Asamblea General a recomendación del Consejo de Seguridad, conforme al artículo 97 de la Carta de las Naciones Unidas.
El exjefe del Servicio de Coordinación, Políticas y Supervisión del Departamento de Gestión de la ONU indicó que el proceso comienza cuando los presidentes de la Asamblea General y del Consejo de Seguridad envían una comunicación a los 193 Estados miembros para solicitar la presentación de candidaturas.

Báez, quien trabajó durante 34 años en Naciones Unidas, sostuvo que China ejercerá con mayor firmeza su poder durante este proceso, debido a su creciente participación dentro de la organización y a su condición de segundo mayor contribuyente a sus operaciones.
El profesor de relaciones internacionales y diplomacia explicó que, aunque la Carta de la ONU no establece una rotación obligatoria, históricamente se ha respetado el principio de alternancia entre las distintas regiones del mundo.
Báez mencionó entre los aspirantes a figuras como Michelle Bachelet, Rebeca Grynspan, María Fernanda Espinosa, Rafael Grossi y Carolyn Rodrigues-Birkett, aunque aclaró que el resultado final dependerá de las negociaciones y de que ninguno de los principales candidatos sea vetado por una de las grandes potencias.
El economista consideró que la búsqueda de consenso entre China, Rusia y Estados Unidos será el factor decisivo para determinar quién ocupará la Secretaría General, debido a que cualquier desacuerdo entre esos países puede paralizar el proceso o eliminar candidaturas con amplio respaldo internacional.








