


Los San Francisco Giants encontraron un respiro en medio de un complicado inicio de temporada tras imponerse 9-3 sobre los Los Angeles Dodgers la noche del lunes en el Dodger Stadium, en un encuentro marcado por el despertar ofensivo de Rafael Devers y la producción oportuna de Willy Adames.
El conjunto de San Francisco, que había atravesado semanas de inconsistencia y resultados negativos, mostró una versión mucho más agresiva y efectiva frente a los actuales campeones defensores, logrando cortar una cadena de siete derrotas consecutivas como visitante.
Además, los Gigantes consiguieron victorias en noches seguidas por primera vez desde el pasado 25 y 26 de abril, una señal alentadora para una franquicia que busca reencontrar estabilidad en la temporada.
Devers volvió a convertirse en una de las figuras centrales de la ofensiva de San Francisco al conectar su tercer cuadrangular en los últimos cinco partidos, confirmando el gran momento que atraviesa con el bate luego de un inicio de campaña bastante discreto.
El dominicano abrió el marcador en el segundo episodio al castigar un splitter del japonés Roki Sasaki, enviando la pelota por encima de la verja del jardín derecho para registrar su quinto jonrón de la temporada.
El tres veces All-Star no se limitó únicamente al cuadrangular, ya que también agregó un sencillo en la sexta entrada y posteriormente recibió un boleto con las bases llenas en el séptimo inning para romper el empate 3-3 y devolverle la ventaja a los Gigantes. Ese turno resultó determinante en el desarrollo del partido, debido a que abrió la puerta para un rally ofensivo que terminó inclinando definitivamente el encuentro a favor de San Francisco.
Tras la acción de Devers, Adames apareció con uno de los batazos más importantes de la noche al conectar un sencillo de dos carreras hacia el jardín derecho frente al relevista Will Klein. El campocorto dominicano volvió a responder en la novena entrada con otro imparable productor, formando parte de un ataque de tres anotaciones que aseguró la victoria de los Gigantes.
El desempeño ofensivo del equipo sorprendió aún más tomando en cuenta que San Francisco había sido una de las organizaciones con menor cantidad de boletos negociados en todas las Grandes Ligas durante la campaña. Sin embargo, en este compromiso mostraron mayor disciplina en el plato y aprovecharon los errores del pitcheo rival para fabricar carreras en momentos importantes.
Desde el montículo, los Gigantes también recibieron una sólida actuación del derecho Trevor McDonald, quien fue ascendido desde Triple-A Sacramento para sustituir temporalmente al lesionado Logan Webb. McDonald trabajó 5.1 entradas en las que permitió tres carreras y nueve imparables, manteniendo bajo control a una ofensiva de Los Ángeles que suele ser una de las más peligrosas de la liga.
El relevo de San Francisco también respondió de manera eficiente. Matt Gage, Keaton Winn y JT Brubaker combinaron esfuerzos para lanzar 3.2 innings sin permitir anotaciones, neutralizando cualquier intento de reacción de los Dodgers en la parte final del juego.
En el caso de Devers, su repunte ofensivo comienza a generar optimismo dentro de la organización. Luego de registrar un pobre promedio de .203 y OPS de .530 durante sus primeros 30 encuentros de la temporada, el antesalista dominicano ha elevado considerablemente su rendimiento en las últimas dos semanas. En sus más recientes 11 juegos acumula promedio de .361, con siete extrabases y ocho carreras impulsadas.
A este despertar ofensivo también se suma el consistente rendimiento de Casey Schmitt, quien volvió a aportar con el madero tras batear de 3-2 y negociar un boleto. Schmitt mantiene actualmente el mejor OPS del equipo con .864, consolidándose como una de las piezas más productivas de la alineación.
El buen desempeño de Devers y Schmitt ha generado además un interesante dilema para el dirigente novato Tony Vitello, especialmente en torno al manejo del principal prospecto de la organización, Bryce Eldridge, quien quedó fuera de la alineación titular por tercera ocasión en los últimos cuatro encuentros.
Previo al partido, Vitello reconoció que mantener satisfechos a todos los jugadores ofensivos se ha convertido en una especie de rompecabezas para el cuerpo técnico, aunque dejó claro que considera a Devers como la principal amenaza ofensiva del conjunto y destacó la disposición del dominicano para adaptarse a distintos roles dentro de la alineación.









