República Dominicana busca convertirse en la puerta de entrada de Brasil al Caribe y Centroamérica

La República Dominicana busca dar un nuevo impulso a sus relaciones económicas con Brasil y aprovechar su posición geográfica, infraestructura logística y acuerdos comerciales para convertirse en una plataforma regional de intercambio de bienes e inversiones.
La propuesta fue presentada por la Cámara de Comercio Domínico-Brasileña, que considera que el país tiene condiciones para ampliar su participación en el comercio bilateral y facilitar la expansión de empresas brasileñas hacia otros mercados.
El planteamiento fue expuesto por el presidente de la entidad, Leonel Castellanos Duarte, durante la celebración del 38.º aniversario de la Cámara, en un encuentro que reunió a empresarios, socios, autoridades y representantes diplomáticos.
La actividad contó con la presencia de Luiz Marfil, ministro consejero de la Embajada de Brasil, quien asistió en representación del embajador Carlos Luis Dantas Coutinho Perez.
Castellanos Duarte resaltó el crecimiento registrado en las relaciones comerciales entre ambas naciones durante las últimas dos décadas. Según explicó, el intercambio pasó de aproximadamente US$370 millones anuales a más de US$1,000 millones en 2025, una expansión que evidencia el potencial de los vínculos económicos entre los dos países, aunque todavía persisten desafíos para lograr una relación comercial más equilibrada.
El dirigente empresarial advirtió que el crecimiento del intercambio no se ha traducido en una mayor participación de los productos dominicanos en el mercado brasileño. Por ello, planteó la necesidad de diversificar las exportaciones nacionales, identificar nuevas oportunidades de negocios y fortalecer la cooperación bilateral para que las empresas dominicanas puedan competir en mejores condiciones.
Una balanza comercial que todavía favorece a Brasil
Aunque el comercio entre ambos países ha aumentado considerablemente, la Cámara Domínico-Brasileña señaló que la relación continúa marcada por una balanza comercial asimétrica, debido a que las importaciones dominicanas desde Brasil superan ampliamente las exportaciones nacionales hacia ese mercado.
Brasil suministra a la República Dominicana una amplia variedad de productos, entre ellos cereales, maquinaria agrícola, alimentos, materias primas, acero y vehículos destinados al transporte público. En sentido contrario, las exportaciones dominicanas hacia el mercado brasileño se concentran principalmente en productos farmacéuticos y dispositivos médicos, lo que refleja la necesidad de ampliar la oferta exportable del país.
“Conviene decirlo con franqueza: nuestra balanza sigue siendo asimétrica. Ese dato no es un reproche; es una alerta que nos obliga a mejorar”, expresó Castellanos Duarte al referirse a los desafíos que enfrenta el intercambio comercial.
Ante este panorama, el presidente de la Cámara consideró necesario promover una mayor presencia de productos dominicanos en Brasil y aprovechar las oportunidades de cooperación técnica para elevar la productividad de sectores estratégicos. Como ejemplo, destacó el reciente acuerdo con la Empresa Brasileña de Investigación Agropecuaria (Embrapa), orientado a contribuir con la modernización de la producción agropecuaria dominicana.
La entidad entiende que fortalecer la capacidad productiva nacional, diversificar los bienes exportables y facilitar el acercamiento entre empresarios de ambos países son pasos importantes para reducir las diferencias comerciales y aprovechar mejor el crecimiento registrado en las relaciones económicas.
Mercosur, logística y nuevas oportunidades para el comercio regional
La Cámara también llamó a aprovechar los cambios en el escenario económico internacional para atraer inversiones y ampliar el alcance comercial de la República Dominicana. En un contexto caracterizado por tensiones geopolíticas, mercados volátiles y nuevas barreras arancelarias, Castellanos Duarte resaltó la importancia de fortalecer las alianzas con economías que ofrecen oportunidades de cooperación y expansión.
En ese sentido, destacó el desempeño del agronegocio brasileño, cuyas exportaciones alcanzaron un récord de US$169,000 millones en 2025, así como las oportunidades que, a su juicio, puede generar la integración comercial entre el Mercosur y la Unión Europea. Estos movimientos, sostuvo, abren espacio para explorar nuevas conexiones empresariales y logísticas entre Brasil, el Caribe y otros mercados internacionales.
La propuesta consiste en posicionar a la República Dominicana como una plataforma para que las empresas brasileñas puedan distribuir sus productos hacia el Caribe, Centroamérica y Norteamérica, utilizando la infraestructura portuaria y aeroportuaria nacional, las zonas francas y la experiencia exportadora del país. La iniciativa también buscaría atraer inversiones que generen nuevas oportunidades para el sector empresarial dominicano.
Castellanos Duarte vinculó esta visión con el llamado a la cooperación regional realizado por el presidente Luis Abinader durante la inauguración del 41.º período de sesiones de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), celebrada en Santiago de los Caballeros.
En esa ocasión, el mandatario sostuvo que ningún país de América Latina y el Caribe puede enfrentar por sí solo los desafíos actuales.
“Esa convicción tiene en Brasil a su socio natural”, afirmó el presidente de la Cámara, al destacar la importancia de profundizar los vínculos económicos entre ambas naciones.
Al concluir, Castellanos Duarte agradeció a los fundadores, expresidentes y miembros de la institución por sus aportes al desarrollo de las relaciones comerciales y exhortó a las nuevas generaciones de empresarios a continuar fortaleciendo esos vínculos.
“Nuestro desafío no es administrar una relación ya desarrollada. Nuestro desafío es desarrollar todo su potencial”, expresó.
La Cámara de Comercio Domínico-Brasileña fue fundada en 1988 y tiene como propósito promover el comercio, las inversiones y la cooperación entre la República Dominicana y Brasil.
Al cumplir 38 años, la entidad apuesta por una relación económica que no solo continúe creciendo en volumen, sino que también permita una mayor participación de los productos y empresas dominicanas en el mercado brasileño.











