


El sargazo continúa ganando terreno en el litoral dominicano y ha comenzado a hacerse notar en plena ciudad capital, pequeñas pero visibles acumulaciones de la macroalga fueron avistadas en las aguas del Malecón de Santo Domingo, confirmando que el fenómeno sigue expandiéndose en una temporada especialmente activa para toda la región del Caribe.
Los vientos predominantes de la temporada han sido el motor principal para acelerar el desplazamiento del sargazo hacia la costa, una situación que despierta profunda preocupación tanto en los defensores del medio ambiente como en los sectores comerciales que dinamizan la zona urbana.
La llegada de estas algas a la capital no es un hecho aislado. En los últimos días, balnearios de alto flujo turístico y local, como Boca Chica y Guayacanes, han sufrido impactos severos, con playas cubiertas casi en su totalidad por densas capas de la planta marina.
Expertos reiteran que el sargazo se ha consolidado como uno de los desafíos ecológicos y económicos más complejos para el país, dado su potencial para asfixiar los ecosistemas marinos costeros y degradar el atractivo visual de los principales entornos urbanos y turísticos de la nación.









