


Un tribunal alemán condenó a cadena perpetua a un ciudadano sirio por un ataque con arma blanca ocurrido en mayo de 2025 en la ciudad de Bielefeld, donde cuatro personas resultaron gravemente heridas durante una celebración pública. La justicia determinó además que el condenado deberá permanecer bajo internamiento preventivo al finalizar su pena por representar un peligro para la sociedad.
La decisión fue emitida por la Audiencia Territorial de Düsseldorf, que declaró culpable a Mahmoud M., de 36 años, de cuatro intentos de asesinato y de pertenencia a una organización terrorista extranjera.
Según estableció el tribunal, el acusado actuó motivado por la ideología del grupo yihadista Estado Islámico (EI), organización de la que fue miembro activo en Siria entre 2015 y 2016. Aunque posteriormente se distanció de la estructura del grupo, continuó respaldando sus postulados extremistas.
La investigación determinó que el hombre planificó el atentado con el propósito de causar el mayor número posible de víctimas. Antes de ejecutar el ataque, intentó restablecer vínculos con el Estado Islámico y envió un video de reivindicación a miembros de la organización.
Los hechos ocurrieron durante la madrugada del 18 de mayo de 2025, cuando varias personas celebraban frente a un bar el ascenso del equipo de fútbol Arminia Bielefeld a la segunda división alemana. En ese contexto, el agresor atacó con un cuchillo a varios asistentes, provocando heridas graves a cuatro personas.
Durante el proceso judicial, Mahmoud M. admitió los hechos y también confesó a especialistas en salud mental que había participado en homicidios en Siria por órdenes del Estado Islámico.
La Fiscalía había solicitado la pena máxima, petición respaldada por la acusación particular. Por su parte, la defensa argumentó que el acusado sufrió una infancia difícil y padecía depresión, solicitando una condena menor.
Además de la cadena perpetua, el tribunal ordenó el pago de una indemnización de 70,000 euros a cada una de las víctimas del ataque.
Las autoridades señalaron que el condenado llegó a Alemania como solicitante de asilo en 2023 y que, desde 2024, consumía de manera frecuente contenido propagandístico extremista que promovía la violencia contra quienes consideraba "infieles".









