


El juez de la Segunda Sala Penal de la Suprema Corte de Justicia calificó como un "gesto noble" la decisión del abogado Carlos Balcácer y la procuradora de corte Mirna Ortiz de poner fin, mediante una conciliación, al proceso judicial que mantenían por una querella de difamación e injuria.
El magistrado destacó que este tipo de acuerdos contribuyen a fortalecer la convivencia y permiten resolver los conflictos dentro del marco que establece la ley. Durante la audiencia, ambas partes manifestaron su disposición de dejar atrás las diferencias que originaron el litigio, por lo que el tribunal acogió el acuerdo y dio por concluido el proceso.
La controversia surgió luego de declaraciones emitidas por Ortiz en el contexto del caso judicial que involucra al exprocurador Jean Alain Rodríguez, expresiones que Balcácer consideró lesivas para su honor profesional.
El magistrado resaltó la importancia de privilegiar el diálogo y la conciliación cuando las condiciones legales lo permiten, al considerar que este tipo de soluciones favorecen la administración de justicia y evitan prolongar procesos que pueden resolverse por consenso entre las partes.
Con la homologación del acuerdo, quedó cerrada la acción penal privada presentada por Balcácer contra la titular de la Procuraduría Especializada de Persecución de la Corrupción Administrativa (PEPCA), poniendo fin a un proceso que había sido aplazado en varias ocasiones antes de llegar a esta solución.









