


La acumulación de basura continúa siendo un problema recurrente en distintos sectores de Santo Domingo Oeste, donde esquinas, solares y calles han sido convertidos en vertederos improvisados por personas que depositan desechos de manera indiscriminada.
Durante un recorrido realizado por el municipio, Joerlin Rodríguez constató la presencia de cúmulos de desperdicios en varios puntos, pese a los esfuerzos de residentes que aseguran estar cansados de convivir con malos olores, contaminación visual y riesgos para la salud.
Los comunitarios denunciaron que, aunque las autoridades realizan operativos de limpieza, la situación se repite en pocas horas, ya que los desechos vuelven a ser lanzados en los mismos lugares sin que, según afirman, existan controles suficientes para evitarlo.
El problema afecta directamente la calidad de vida de los residentes, quienes piden una respuesta más firme, con mayor vigilancia, sanciones contra los infractores y un plan permanente que impida que las calles sigan siendo utilizadas como depósitos de basura.

Ante la falta de una solución definitiva, residentes de algunos sectores han decidido tomar medidas por cuenta propia para proteger espacios que estaban siendo usados como puntos de acumulación de desperdicios.
En varias zonas fueron colocadas mallas perimetrales para impedir el acceso a solares y esquinas donde las personas acostumbraban lanzar basura, especialmente en horarios en los que no hay vigilancia.
También se instalaron letreros con advertencias de “No tirar basura”, aunque los comunitarios aseguran que muchos ciudadanos los ignoran y continúan depositando fundas, escombros y otros desechos en los mismos lugares.
Los residentes advierten que podrían adoptar nuevas medidas comunitarias contra quienes sean sorprendidos lanzando desperdicios, debido al cansancio provocado por una situación que, según dicen, se repite constantemente.
Los moradores de Santo Domingo Oeste reclaman mayor presencia de las autoridades municipales para controlar los puntos críticos donde se acumula la basura y evitar que el problema reaparezca después de cada operativo de limpieza.
Aseguran que no basta con recoger los desechos si no se identifican y sancionan a las personas que convierten las calles en vertederos improvisados, afectando a familias completas y deteriorando la imagen del municipio.
Además del impacto visual, los comunitarios expresan preocupación por los posibles efectos en la salud, debido a los malos olores, la proliferación de insectos y la exposición constante a residuos acumulados en espacios públicos.
Mientras la basura sigue apareciendo en distintos sectores, los residentes insisten en que Santo Domingo Oeste necesita una solución definitiva, con educación ciudadana, vigilancia permanente y consecuencias reales para quienes violen las normas de convivencia.









