


La Habana.— Cuba enfrenta una profunda crisis económica tras permanecer cerca de tres meses sin suministro de combustible, situación que ha impactado de forma directa múltiples sectores productivos y ha intensificado la inflación en la isla.
El Gobierno cubano atribuye la situación al bloqueo petrolero de Estados Unidos, mientras que el deterioro económico se refleja en calles con escasa circulación vehicular, negocios cerrados y reducción de operaciones en industrias clave.
De acuerdo con el centro de estudios Economist Intelligence Unit, la economía cubana podría contraerse más de un 7 % este año, sumándose a una caída acumulada superior al 15 % del PIB entre 2020 y 2025.
«Hemos tenido tres ‘blackouts’ en menos de un mes porque los grupos electrógenos del país están sin combustible», explicó.
Los apagones se han intensificado, con cortes de hasta 15 horas diarias en La Habana y de hasta dos días consecutivos en otras provincias, debido a la paralización de equipos que funcionan con diésel y fueloil.
El presidente Miguel Díaz-Canel aseguró que desde enero no ha llegado combustible al país, lo que ha provocado un déficit energético de 1,400 megavatios.
La crisis también afecta la distribución de bienes, con contenedores acumulados en puertos por falta de transporte, y ha reducido la operatividad de aerolíneas y empresas.
Aunque en semanas recientes han llegado unos 30,000 barriles de combustible al sector privado, Everleny calificó esta cantidad como “migajas”, frente a una demanda diaria de unos 100,000 barriles.
«La capacidad de resistencia es grande, pero todo en la vida tiene un límite», concluyó el economista.









