


Las intensas precipitaciones que azotan el territorio panameño han cobrado su primera víctima mortal. Las autoridades de socorro recuperaron este sábado el cuerpo sin vida de una niña de 12 años, quien quedó sepultada por un alud de tierra en la provincia occidental de Bocas del Toro, la región más golpeada por el reciente temporal.
El Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc) confirmó a través de sus canales oficiales que el hallazgo se produjo en el sector de Finca 4, Bambú, perteneciente al distrito de Changuinola. De acuerdo con el informe de los rescatistas, la menor fue localizada sin signos vitales junto a su mascota.
Desde el pasado viernes, el distrito de Changuinola —ubicado a unos 600 kilómetros de la capital panameña— ha permanecido bajo el embate de lluvias torrenciales. El Sinaproc detalló que el fenómeno ha provocado múltiples situaciones de peligro, incluyendo severos deslizamientos de tierra y la caída de árboles sobre vías públicas.
Esta región de Panamá, caracterizada por altos índices de vulnerabilidad social y habitada mayoritariamente por comunidades indígenas, se encuentra en estado de alerta. Ante la gravedad de las inundaciones, las autoridades locales procedieron a la apertura de albergues temporales:
El impacto del frente lluvioso también se extendió durante la madrugada del sábado hacia la Ciudad de Panamá. En el populoso distrito de San Miguelito, los cuerpos de socorro reportaron la caída de árboles y del tendido eléctrico, así como el desprendimiento de techos en varias viviendas debido a las ráfagas de viento y el flujo de agua.
Las autoridades de protección civil mantienen el monitoreo constante sobre las zonas vulnerables y exhortan a la población a seguir los lineamientos de evacuación en caso de vivir en terrenos propensos a deslizamientos.









