


Dormir con un gato en la misma cama puede aportar beneficios emocionales y sensación de bienestar, de acuerdo con especialistas en comportamiento animal y sueño, quienes señalan que, en muchos casos, esta práctica puede reducir la ansiedad y fortalecer el vínculo entre el felino y su dueño.
Los expertos indican que no existe una respuesta única para todos los casos, ya que la experiencia depende del temperamento del gato, las rutinas del hogar y la calidad del descanso de la persona.
La conductista felina Marion Peitier explicó que la convivencia nocturna puede ser positiva cuando existe equilibrio. “Depende de la personalidad del gato y del humano, y del entorno en que viven”, afirmó.

Diversos estudios han observado que compartir la cama con una mascota puede generar sensación de seguridad, especialmente en personas que viven solas. El ronroneo del gato también puede tener un efecto relajante y ayudar a disminuir el estrés antes de dormir.
Además, el contacto cercano durante la noche puede reforzar el vínculo afectivo entre el animal y su dueño, lo que contribuye a una convivencia más estable y armoniosa.
Aunque la práctica puede ser positiva, los especialistas recomiendan establecer rutinas para evitar interrupciones del sueño, ya que los gatos suelen ser más activos durante la noche.
Entre las recomendaciones están ofrecer al gato una cama propia en la habitación, mantener rutinas de descanso y reforzar comportamientos tranquilos para evitar interrupciones durante la noche.








