


Estados Unidos podría enfrentar un nuevo cierre parcial del gobierno a partir de la medianoche del viernes 30 de enero, luego de que los senadores demócratas se negaran a aprobar el paquete presupuestario si incluye la financiación del Departamento de Seguridad Nacional (DHS). La falta de acuerdo podría afectar agencias clave y miles de empleados federales.
El líder de la mayoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer, confirmó que su bloque no dará los 60 votos necesarios para avanzar si no se eliminan ciertas partidas. Exigen reformas en los protocolos de inmigración, incluyendo cámaras corporales para agentes, identificación visible, y el fin de las patrullas itinerantes.
“Esta no es una situación de ley y orden. Esto es caos”, dijo Schumer.
El senador Chris Murphy aseguró que los cambios propuestos no son radicales, pero necesarios. La postura también cuenta con el respaldo del independiente Angus King, quien advirtió que bloqueará el presupuesto si no se revisa el gasto en inmigración.
Por su parte, los republicanos rechazan hacer modificaciones de último minuto. El senador John Thune dijo que cualquier cambio debe negociarse con la Casa Blanca, mientras John Cornyn alertó que no se puede “cerrar el gobierno” por falta de consenso.
La Cámara de Representantes, dominada por los republicanos, sigue fuera de sesión, lo que complica aún más las negociaciones. El presidente de la Cámara, Mike Johnson, no ha llamado a sus colegas a regresar ni ha mostrado intención de cambiar el texto.
Un cierre paralizaría agencias como Defensa, Transporte, Tesoro y otras, dejando sin sueldo a empleados no esenciales. También afectaría préstamos y pagos federales, y retrasaría informes económicos clave en medio de una tormenta invernal que ya golpea a varias ciudades.









