

La forma en que los medios informan sobre el suicidio no es un asunto menor. A lo largo de la historia, la evidencia ha demostrado que la cobertura periodística puede influir en el comportamiento social, ya sea aumentando el riesgo de imitación o contribuyendo a la prevención.
Por eso, hoy el tratamiento informativo del suicidio se considera un tema de salud pública, no solo de interés noticioso.
Este artículo ofrece un enfoque didáctico sobre la evolución histórica del tema, los fundamentos científicos y los criterios que deben guiar a los periodistas y medios responsables.
El debate sobre el impacto mediático del suicidio se remonta al siglo XVIII, tras la publicación de la novela Las penas del joven Werther (1774) de Johann Wolfgang von Goethe.
En la obra, el protagonista se suicida por un desamor. Tras su publicación, en varios países europeos se reportaron suicidios de jóvenes que imitaban al personaje, incluso en su forma de vestir y en el método utilizado.
A partir de este fenómeno surgió el concepto de: Efecto Werther
La tendencia al aumento de suicidios después de una cobertura mediática intensa, detallada o romantizada.
El término fue formalizado en 1974 por el sociólogo David Phillips, quien encontró correlación entre noticias destacadas sobre suicidios y el incremento de casos en la población.
Décadas después, la investigación identificó el efecto contrario. Efecto Papageno
Cuando los medios muestran historias de personas que enfrentaron crisis emocionales y encontraron ayuda, los intentos de suicidio tienden a disminuir.
El nombre proviene del personaje de la ópera La flauta mágica de Wolfgang Amadeus Mozart, quien supera su desesperación gracias al apoyo de otros.
Esto cambió el enfoque periodístico: no se trata solo de evitar daño, sino de promover esperanza y acceso a ayuda.
Organismos internacionales han establecido guías claras para los medios. Entre las principales fuentes:
• Organización Mundial de la Salud (OMS) – Preventing Suicide: A Resource for Media Professionals
• Organización Panamericana de la Salud (OPS)
• Federación Internacional de Periodistas
• UNICEF (para cobertura de casos que involucran menores)
La OMS señala que el suicidio causa más de 700,000 muertes al año en el mundo y que la forma de reportarlo puede influir directamente en las tasas.
La evidencia muestra que la descripción específica aumenta el riesgo de imitación. Se debe evitar:
• Procedimientos, instrumentos o sustancias.
• Fotografías del lugar o del cuerpo.
El suicidio es multifactorial: salud mental, factores sociales, biológicos y contextuales.
Evitar frases como:
• “Se suicidó por una ruptura”
• “No soportó la presión”
Este tipo de narrativas crea explicaciones falsas y peligrosas.
Recomendado:
• “Murió por suicidio”
• “Falleció en un hecho relacionado con salud mental”
Evitar:
• “Cometió suicidio” (asocia con delito)
• “Suicidio exitoso o fallido”
Toda cobertura responsable debería:
• Señalar que el suicidio es prevenible.
• Incluir líneas de atención o recursos de salud mental.
• Promover la búsqueda de ayuda profesional.
Este elemento transforma la noticia en servicio público.
Los manuales de ética recomiendan preguntarse:
• ¿Existe un interés público real?
• ¿La información aporta valor social?
• ¿La publicación puede generar daño?
Muchos medios han adoptado la práctica de no cubrir casos individuales sin relevancia pública, y en su lugar priorizar reportajes sobre prevención, salud mental y factores sociales.
Hoy se reconoce que el periodismo no es un actor neutral en este tema. Puede:
• Generar riesgo (efecto Werther)
• O salvar vidas (efecto Papageno)
El enfoque responsable convierte la cobertura en una herramienta de:
• Educación
• Reducción del estigma
• Promoción de salud mental
Informar sobre suicidio exige más que criterios de noticia: requiere conciencia ética y conocimiento científico. La evolución histórica —desde el impacto de Werther hasta las guías de la OMS— demuestra que el periodismo tiene el poder de influir en la conducta social.
En este tema, el mejor periodismo no es el que impacta, sino el que protege, orienta y previene.








