


Las autoridades de Japón y Estados Unidos suscribieron este viernes un memorando de entendimiento para fortalecer la cooperación bilateral en la lucha contra el tráfico de drogas, incluyendo el intercambio de información, como parte de las medidas impulsadas por la Administración de Donald Trump contra el ingreso de fentanilo al territorio estadounidense.
La Guardia Costera japonesa indicó que el tráfico marítimo de narcóticos ha mostrado un crecimiento considerable tanto en volumen como en la sofisticación de sus métodos, lo que ha despertado sospechas sobre la posible participación de organizaciones criminales extranjeras, según publicó la entidad en su cuenta oficial de X.
En ese contexto, el director de la Guardia Costera de Japón, Hiroaki Kanematsu, firmó en la Embajada de Estados Unidos en Tokio un acuerdo junto a representantes de la Administración de Control de Drogas (DEA), con el propósito de combatir organizaciones criminales transnacionales, reforzar la seguridad fronteriza y proteger a la población de ambos países.
El embajador estadounidense en Japón, George Glass, quien participó en el acto, afirmó que “el trabajo en equipo es necesario para mantener las drogas fuera” de las comunidades y recordó que el año pasado Trump declaró la guerra a quienes se benefician del sufrimiento provocado por sustancias como el fentanilo.
Más adelante, el director de la oficina de la DEA para Asia Pacífico, David King, aseguró en declaraciones recogidas por medios como Nikkei que parte del fentanilo está siendo introducido de contrabando en Estados Unidos desde Japón, marcando la primera ocasión en que las autoridades estadounidenses señalan al país asiático como punto de tránsito de este poderoso opioide sintético, al que Trump ha descrito como un “arma de destrucción masiva”.








