Karl Bushby regresa a casa tras completar 28 años de travesía alrededor del mundo

El británico Karl Bushby, de 57 años, regresó a su ciudad natal, Hull, en Inglaterra, tras completar una travesía de 28 años en la que recorrió aproximadamente 50,000 kilómetros a pie, sin utilizar medios de transporte motorizados.
El exparacaidista inició su aventura en 1998, en el extremo sur de Sudamérica, con el propósito de darle la vuelta al mundo caminando. Durante casi tres décadas atravesó cuatro continentes y enfrentó numerosos obstáculos para cumplir su objetivo.
Su llegada estuvo marcada por la emoción. Decenas de simpatizantes lo recibieron en Hull, donde también se reencontró con su madre después de pasar casi la mitad de su vida lejos de casa.
Una travesía de 50,000 kilómetros y 75 millones de pasos
Desde el inicio de su recorrido, Bushby convirtió el camino en su hogar. Para transportar sus pertenencias, llevaba consigo un carro con una tienda de campaña y otros artículos necesarios para sobrevivir durante el trayecto.
- Uno de sus mayores desafíos fue atravesar el Tapón del Darién, la extensa zona selvática que conecta América del Sur con América del Norte. Allí permaneció durante dos meses, enfrentándose a terrenos difíciles, condiciones peligrosas y riesgos asociados a la presencia de organizaciones criminales y narcotraficantes.
Otro episodio extremo ocurrió en el estrecho de Bering, donde necesitó dos semanas para avanzar sobre una superficie de hielo cambiante. Durante esa travesía llevaba un rifle para protegerse ante posibles encuentros con osos polares.
Cruzó el mar Caspio a nado
La expedición también enfrentó dificultades en la costa oriental del mar Caspio. Al no conseguir autorización para ingresar a Rusia o Irán, Bushby buscó una alternativa para continuar su recorrido y decidió cruzar el mar a nado.
- La travesía se prolongó durante 31 días y contó con el apoyo de la Guardia Costera de Kazajistán y dos integrantes del equipo nacional de natación de ese país.
Finalmente, después de aproximadamente 75 millones de pasos, el británico alcanzó Hull y puso fin a una aventura que comenzó en 1998 con la meta de recorrer el planeta caminando.
Su regreso, acompañado del reencuentro con sus seres queridos, especialmente con su madre, marcó el cierre de una de las travesías personales más prolongadas y exigentes.











