


Rusia y Ucrania realizaron este viernes un nuevo intercambio de prisioneros de guerra, mediante el cual cada parte recuperó a 185 militares, en una operación humanitaria que se produce en medio del conflicto que ambos países mantienen desde febrero de 2022.
De acuerdo con el Ministerio de Defensa ruso, los soldados entregados por Ucrania fueron trasladados inicialmente a Belarús, donde reciben atención médica, apoyo psicológico y asistencia especializada antes de su regreso definitivo a territorio ruso.
Las autoridades rusas informaron que, posteriormente, los militares serán enviados a centros médicos bajo control del Ministerio de Defensa, donde continuarán su proceso de recuperación física, rehabilitación y seguimiento clínico tras permanecer en cautiverio.

El canje contó con la mediación de Emiratos Árabes Unidos, país que ha participado en varias operaciones similares entre Moscú y Kiev durante los últimos meses.
Este nuevo intercambio se suma a otros realizados recientemente. El pasado 15 de mayo, ambos países liberaron 205 militares por cada lado, mientras que el 24 de abril se concretó otro canje que permitió el retorno de 193 soldados rusos y la misma cantidad de ucranianos.
Aunque las negociaciones políticas para poner fin al conflicto siguen sin avances significativos, los intercambios de prisioneros y la repatriación de cuerpos de combatientes fallecidos se han mantenido como uno de los pocos canales de cooperación entre las partes.
Hasta el momento, ninguno de los gobiernos ha ofrecido detalles sobre la identidad de los militares liberados ni sobre las condiciones específicas en que se desarrolló la operación.
Rusia sostiene que su ofensiva en Ucrania responde a motivos de seguridad nacional, a la expansión de la OTAN hacia el este y a la protección de la población de origen ruso en el Donbás, argumentos que Moscú ha mantenido desde el inicio de la guerra.









