Sismo de magnitud 4 se registra en la provincia del Guayas, Ecuador

Un sismo de magnitud 4.0 se registró este miércoles en la provincia costera del Guayas, en el suroeste de Ecuador, sin que hasta el momento las autoridades hayan reportado víctimas ni daños materiales.
De acuerdo con el Instituto Geofísico de Ecuador, el movimiento telúrico ocurrió a las 02:33 de la madrugada hora local (07:33 GMT), con epicentro ubicado en las coordenadas 0,87 grados de latitud sur y 79,82 grados de longitud oeste.
El organismo informó que el temblor tuvo una profundidad de 70 kilómetros y se localizó aproximadamente a 28,34 kilómetros de la localidad de Velasco Ibarra, una zona de conexión entre las provincias de Guayas, Los Ríos y Manabí.
Hasta el momento, no se han informado afectaciones a personas, viviendas o infraestructuras como consecuencia del movimiento sísmico.
Ecuador mantiene vigilancia por actividad sísmica
El sismo registrado en Guayas ocurre después de otros movimientos reportados recientemente en la zona. El martes fue detectado un temblor de magnitud 4.3 frente a las costas de Manabí, mientras que el lunes se registró otro de magnitud 3.4 en Guayas.
Las autoridades mantienen el monitoreo permanente de la actividad sísmica debido a la ubicación geográfica del país, situado en una de las zonas con mayor movimiento tectónico del planeta.
Ecuador forma parte del Cinturón de Fuego del Pacífico, una extensa zona que concentra importantes áreas de subducción y donde ocurre una gran parte de la actividad sísmica y volcánica mundial.
Cinturón de Fuego concentra alta actividad tectónica
El llamado Anillo de Fuego del Pacífico tiene forma de herradura y rodea gran parte del océano Pacífico, incluyendo países de América Latina y Norteamérica.
Además de Ecuador, esta zona comprende territorios como Chile, Argentina, Bolivia, Perú, Colombia, Panamá, Costa Rica, Nicaragua, El Salvador, Honduras, Guatemala, México, Estados Unidos y Canadá.
La constante interacción entre placas tectónicas en esta región provoca frecuentes terremotos de distintas magnitudes, por lo que los organismos científicos mantienen sistemas de vigilancia para alertar a la población y evaluar posibles riesgos.











