


Varios manifestantes se enfrentaron con agentes federales de inmigración frente al centro de detención Delaney Hall, en Newark, Nueva Jersey, en medio de protestas por las condiciones en las que permanecen personas detenidas en esa instalación.
De acuerdo con imágenes difundidas en redes sociales, grupos de manifestantes formaron cadenas humanas y utilizaron botes de basura, colchones, paraguas y otros objetos como barricadas improvisadas mientras bloqueaban accesos al recinto administrado por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE).
Durante los incidentes, algunos protestantes intentaron impedir la entrada y salida de vehículos y lanzaron conos de tránsito y otros objetos hacia agentes federales que custodiaban el lugar con equipos antimotines.
Los agentes del ICE respondieron utilizando gas pimienta y avanzaron con bastones para dispersar a los manifestantes y despejar las vías de acceso al centro de detención.
El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos informó que al menos seis personas fueron arrestadas por presuntamente agredir y obstruir a agentes federales.
“Agredir y obstruir a las fuerzas del orden del ICE es un delito grave”, indicó la agencia en un comunicado, advirtiendo que los responsables serán procesados judicialmente.
Las protestas se producen luego de denuncias realizadas por organizaciones defensoras de derechos humanos, que aseguran que algunos detenidos mantienen una huelga de hambre debido a supuestas malas condiciones dentro del centro migratorio.
Sin embargo, portavoces del Departamento de Seguridad Nacional negaron que exista una huelga de hambre o situaciones de abuso en la instalación y calificaron las denuncias como “maniobras políticas”.
La gobernadora de Nueva Jersey, Mikie Sherrill, aseguró además que funcionarios estatales de salud no recibieron acceso completo al centro para realizar una inspección sanitaria, lo que, según afirmó, genera dudas sobre la situación interna del recinto.
Asimismo, congresistas demócratas de Nueva York que visitaron el lugar denunciaron supuestas deficiencias en la alimentación y atención médica de los detenidos, mientras continúan las tensiones alrededor de la política migratoria y los centros de detención en Estados Unidos.









